domingo, 16 de mayo de 2010

Capítulo 5. Día 2. Día mundial de la depresión.

Ayer repasé una y otra vez el vídeo, las fotos...intentado hayar algo nuevo que me dijera quién era esa niña rubia y que fue de ella...Aún estoy buscando "pistas" que me lleven hacia ella y nada...Será mejor dejarlo por hoy y desconectar un rato; daré una vuelta, ya es hora de dejar de encerrarme.
Recojo los álbumes y demás y me doy una ducha en el baño. Una vez terminada la ducha voy a mi dormitorio a ponerme algo decente, escojo una camiseta roja lisa, unos vaqueros azules desgastados y unas deportivas. Busco las llaves y, una vez que las encuentro, me voy.
En la calle se estaba bien, no hacía mucho frío y el sol sacaba sus cálidos rayos a través del permanente cielo gris de Londres. Fui andando calle arriba, quería ir a un parque al que no va mucha gente y es tranquilo. Por el camino veía a la gente pasar...algunos iban con prisa, otros más despacio, había niños con sus padres, parejas; unas más jóvenes llenas de pasión y algunas más viejas llenas de amor. Es curioso ir andando por la calle y cruzarte con tanta gente totalmente desconocidas y ajenas a ti, no conoces su vida, sus vivencias, sus amores, sus sufrimientos...¡ni siquiera sabes su nombre! y sin embargo compartís parte de vuestras vidas...una milésima de segundo, el tiempo que os cruzáis...tal vez ni siquiera os miréis...pero está ahí...has formado parte de una vida. Sé que suena muy...¿raro? ¿filosófico? no sé como definirlo pero...me gusta esa sensación...es probable que alguna de ellas se convierta en alguien importante en tu vida.
Sigo caminando y pensando en estas cosas hasta llegar al parque...y entonces me asalta un recuerdo.
<-Hola-musité.
-Hola-dijo ella con su cálido acento español, ahora más marcado por la falta del inglés.
-Cuanto tiempo...¿no?
-Bastante...
Silencio.
-...Siento haberme ido-dijo rompiendo el silencio-...¿Podrás perdonarme?
-A ti...podría perdonarte cualquier cosa.-dije sonrojado.
Sonrió y me abrazó. El movimiento de su pelo me producía un agradable cosquilleo en la nariz. Aspiré su aroma y disfrute de cada segundo de su abrazo...parecía mentira que ella estuviese aquí, conmigo.
-Te quiero-susurró-. No me dejes nunca, ¿vale? No volveré a marcharme.
-No te dejaría ir por nada en el mundo...
Y nos besamos...como si fuese el primer y último beso...No queríamos que ese instante terminase...>>
¿Y ahora qué? Ella se había ido, así, sin más...¿Estaría pensando en mi? No, ¿para qué? Ella está en España y nada la hará volver. Y yo estoy aquí, solo y sin trabajo...
<>Me dije<>
No, no pensaba deprimirme...así que seguí andando, contemplando el paisaje...veía el gran lago que hay en medio del parque...los árboles llenos de inscripciones...los bancos dónde un par de ancianos alimentan a las palomas...el césped verde donde los niños juegan a la pelota...¡PUM!
Corrijo: el peligroso campo de minas donde los pequeños demonios te golpean en la cabeza con un balon de reglamento...
-¡Perdone!-gritó uno desde el césped.
-¿Se ha hecho daño?-dijo otro acercándose a por el balón.
-No, nada...tened más cuidado-dije yéndome.
Uf...que dolor de cabeza...me sentaré en algún banco vacío...
Me senté en uno que estaba debajo de un gran árbol...aquí también hay inscripciones...
"Chris & Leyla 4ever" "L (corazón) M" "I love Lewis"...Y entonces encontré ESA inscripción en la que ponía: "JL & CR ALWAYS" seguido de un corazón...¿Qué pasa? ¿Hoy es el día mundial de la depresión o qué?
<-¡Cuidado que se te derrite!-decía ella riéndose a carcajadas al verme intentar comerme el helado sin que se me derritiera en la mano.
-No te rías-dije.
-No me río...-dijo como disculpándose-. Bueno, si ¡Si que me río!
Y volvió a reírse de esa manera tan suelta...tan agradable...tan suya...
-Pues ahora verás...-dije manchándole la punta de la nariz de helado.
Entonces ella sacó la lengua y se lamió la zona manchada de helado. Es la única persona que conozco que tiene esa capacidad...me encanta esa cualidad suya...la hace más única...
Y se volvió a reír. Al terminarnos los helados sacó de su bolso unas llaves y con la más fina escribió nuestras iniciales en el banco.
-Pequeña bándala-le dije.
-Solo quiero que el recuerdo de esta noche quede aquí-contestó concentrada en su trabajo.
-Pareces una adolescente con las hormonas alteradas.
-¿Qué? Solo quiero que cuando la gente se siente aquí y lea esto se pregunte quiénes éramos, de dónde veníamos, qué hicimos...y si hicimos el amor al llegar a casa...lo normal.
-Estás loca, mi pequeña españolañ-reí.
-Por ti, mi querido inglés.
Y nos besamos bajo ese árbol...sus labios sabían más dulce que el chocolate y aunque estaban fríos a causa del helado, sus besos seguían siendo ardientes...>>
(Y sobre si lo hicimos o no...mejor me lo reservo.)
Decidí que sería mejor seguir caminando, así que me levanté y caminé hacia ninguna parte. Y así llegue a una de las salidas del parque, delante de ella había una pequeña cafetería llamada: "Musicafé", tiene aspecto antiguo y desde fuera parece acogedora. Entré y me senté al lado de una ventana, una camarera se acerca a mí sonriente.
-Buenas tardes, ¿Qué desea tomar?
-Euh...tomaré un capuccino, gracias.
-De acuerdo, en un momento se lo traigo.
La camarera se aleja.
Observo la decoración...es algo antigua y casi todo es de madera. El gran reloj de cuco me llama la atención...siempre quise tener uno...
Entonces empiezo a oir una canción de jazz...miro hacia el pequeño escenario y veo una pequeña banda de música tocando...Al lado del escenario hay un tablón con un calendario, hoy está señalizado como: "El día del jazz"...cada día hay un género distinto...ahora entiendo el nombre del café (chico listo, Jack). Es extraño...este lugar me resulta familiar...Entonces escucho la melodía de: "My baby just cares for me" y ooooooootra vez acuden recuerdos a mi mente...
<-Me gusta esta canción-dijo dándole un sorbo a su café.
-Y a mí...-dije nervioso-. Oye, Clara...
-Ahám...
-Verás...llevo mucho tiempo pensando esto y....creo que aunque llevamos poco viviendo juntos...creo...no, sé, que eres la persona con la que me gustaría pasar el resto de mi vi...
-Oh, oh...-me interrumpió
-¿Qué? ¿Qué pasa?-dije intranquilo.
-A ver, Jacky...sé por donde vas y...me parece que estamos perfectamente como estamos ahora, ¿no? Quizás más adelante...
-Oh, si, claro...más adelante...perfecto-sonreí.
-Sabía que lo entenderías-me guiñó un ojo y me besó.>>
Y sin darme cuenta ya me había terminado mi café...lo pagué y me fui de vuelta a casa...intentando no pensar en nada...creo que lo único que hace que me distraíga y no piense en Clara es el misterio de esa niña rubia...muy bien, pues no voy a parar hasta saber quién era.

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